Maker

Autonomía, trabajo colaborativo y entusiasmo, son algunos de los valores positivos asociados a la cultura maker. Los makers presentan una propuesta a la teoría: Hazlo tú mismo, la cual desarrolla competencias del siglo XXI para nuestros alumnos, siempre yendo más allá del conocimiento teórico.

 

En el éxito de la cultura maker es crucial la presencia de software, tecnología moderna, la aparición y expansión de herramientas digitales accesibles que permiten diseñar todo tipo de proyectos.

Puede parecer que nos referimos exclusivamente al cambio tecnológico, pero la cultura maker se basa en algo más amplio que todos somos y necesitamos ser, incluso los que menos se reconocen como tal: utilizar lo que nos rodea para transformarlo y poder utilizarlo. Desde cocinar hasta emprender un pequeño proyecto de composta en casa.    

   

Beneficios pedagógicos de la cultura maker     

Los estudiantes tienen el espacio ideal para expresarse y demostrar lo que son capaces de hacer, ya que las aulas maker fomentan la imaginación y la creatividad. Implica abrir la puerta del aula al entusiasmo de la apropiación social de la tecnología y el conocimiento.

Tres importantes beneficios de la cultura maker son: 

  • Centralidad del alumno

La cultura maker inspira un modelo educativo en el que el alumno es protagonista de su proceso de aprendizaje. El uso de las herramientas tecnológicas orientado según los principios de esta filosofía contribuirá a que los estudiantes tengan un mayor control sobre su vida educativa.  

  • Autoestima y cultura colaborativa

Convertir a nuestros alumnos en agentes protagonistas explotará sus capacidades creativas y alimentará la confianza de un futuro profesional.

  • Transformar el centro

Es importante que todos los estudiantes tengan a la mano herramientas y un guía personal que les permita comenzar. Todo ello dentro de un espacio delimitado para ese tipo de proyectos diferentes y complementarios de una clase magistral, inspirado en el funcionamiento del laboratorio, el estudio creativo o el taller.